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domingo, 8 de julio de 2012

10 películas de los 90s para emprendedores



Continuando con la serie de películas recomendadas, y ya habiendo recomendado las del siglo XXI (2000 – 2012) que todo emprendedor debe ver, toca el turno de todas aquellas que se refieren o pueden aportar una valiosa lección en materia de emprendimiento o gerencia, filmada y estrenada desde 1990 hasta el año 1999 (incluido). 

Si no las has visto, te estas perdiendo de joyas que explican teorías económicas, gerenciales o sirven como ejemplos motivadores para emprender. Comenzamos la lista:

Piratas de Silicon Valley (1999): relata el ascenso de dos genios (Gates de Microsoft y Jobs de Apple), pero también la doble moral, en donde ellos aplicaron conductas que hoy condenan y prohíben a los demás. El sistema de patentes cruzada es un atraso para toda la industria tecnológica. En fin, emprender a veces, requiere sacrificios. La pregunta, es si los valores deben ser parte de este mismo sacrificio. Desde Emprendo Venezuela, la respuesta es un evidente no. No puedes llamarte “Geek” (o fanático de la tecnología), si no has visto esta película.

The Big Kahuna (1999): Sobre los vendedores, la vida y las personas. Hay un monólogo de Danny de Vito, que bien vale la pena leer con calma. Lo más importante, recordar que las ventas se dan entre personas, y que cada una de estas, tiene intereses más allá de sólo las virtudes o precios de un producto. Y eso, hace una diferencia grande al cerrar un acuerdo, sobre todo, cuando entre ambos existe confianza, lograda con años de honradez y transparencia.  

  
Grandes Esperanzas (1998): Sobre la importancia de no desmeritar a nadie, ya que en la vida del emprendedor, todo da muchas vueltas, y quien hoy está comenzando, mañana puede estar en el tope de la industria (y viceversa). Trata a todos como esperes ser tratado, simplemente porque crees en ese valor, y no por interés. Además, nunca sabes quién es quién te está ayudando. Un sabio consejo que esta película pone en el tapete.  


Gattaca (1997): En un mundo sin futuros posibles, más que el que tu mapa genético te permite, siempre hay espacio para los sueños, perseguirlos y obtenerlos. El mensaje emprendedor de esta película, es que no importa lo bueno que seas, para lograr un objetivo con todo en contra, requieres de apoyo, método y constancia.


Jerry Maguire (1996): Las empresas de servicios (en este caso, una de representación deportiva), deben centrarse en sus clientes y sus intereses, y para ello, debe tratarlos como humanos y no como una mera mercancía. La necesidad de un trabajo menos masificado, logrando una atención personalizada realmente. Una frase que no debemos olvidar es: “Show me the money” (muéstrame el dinero), como una constante del cliente único de la empresa en sus inicios.   


Forrest Gump (1996): Hacer primero, pensar después. Estar en los momentos adecuados y saber aprovechar la oportunidad, pero eso sí, sólo por medio del hacer, y no del pensamiento. Esa es la clave que muestra esta película. Mientras estás sentado leyendo, hay alguien haciendo en este momento, y participando de hechos que pueden representar la oportunidad de hacer negocios. Las limitaciones están en la mente, el futuro está afuera, es el mensaje emprendedor de esta película.

El gran salto o the hudsucker proxy (1994): Humor negro del mejor, hay que hilar fino para disfrutar de la ironía, en donde, unos accionistas escogen a un gerente que consideran incompetente, para que quiebre la empresa, y lograr comprar acciones a un mejor precio de mercado. Pero, lo simple y en apariencia estúpido, pueden producir productos de consumo masivo, con una aceptación impensable. Y ese es el mensaje emprendedor de esta película, no descartes ideas, porque sean o parezcan muy simples. El mercado puede darte más de una sorpresa, para quien esté atento de sus necesidades.



Como agua para chocolate (1992): Lo que diferencia un trabajo rutinario y una genialidad, es la pasión. La pasión por hacer lo que a uno le gusta, tanto que lo haría con o sin salario de por medio. Ese es el mensaje de fondo que puede obtener un emprendedor. Busca ese elemento motivador-pasional, y trabaja en ello, como clave para ser exitoso.


Glengarry Glen Ross (1992): Lo mejor de esta es la relación y técnicas de ventas de un grupo de vendedores de bienes inmuebles, presionados para conservar su trabajo, y con un discurso sobre ventas y técnicas, entre otras, la referida a la AIDA (ya comentada en este portal) y la ABC, magistralmente expuestas por Alec Baldwin, con una simple frase: “si quieres ser un buen padre, bien, ve a hacer tu vida. Pero aquí, en este trabajo, solo me importan los que cierran una venta”.


Pretty women (1990): sí, detras del cuento de cenicienta, hay dos aspectos sobre dinero importantes en esta película. Uno, sobre la creación “real” de dinero, en el sentido industrial, y otro, sobre la economía “artificial”, en la cual, no se crea valor, sino que se logra por medio de la especulación y la compra venta de activos empresariales. Dos tipos diferentes de empresarios, cuya meta final, no es igual, aunque la parezca, el segundo sólo quiere dinero, el primero, una comunidad orgullosa de trabajar juntos y unos clientes satisfechos, en fin, una tarea diaria que le permita dormir tranquilo. Esto mientras cenan, con una muy simpática Julia Roberts. 


Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla

miércoles, 7 de marzo de 2012

“The Artist" y los emprendedores



“The Artist”, es una película que usa la técnica del cine mudo, y el blanco y negro, para darnos luces y sonido sobre los cambios de “era” en los negocios. Nada mejor que tratar de presentar la historia como padre del presente (y por supuesto, como abuelo del futuro) y tratar de reflejar la situación actual con lo ocurrido hace más de 80 años atras, para ver que la historia de la humanidad es elíptica, y sirve para poder crear planes de contingencia, o lo que es igual, como dijo el poeta español Lope de Vega: “Quien mira el pasado, lo porvenir advierte” o su traducción más moderna, del tambien español Jorge Santayana: “Aquellos que no recuerden el pasado están condenados a repetirlos”.

Ahora bien, “The Artist” representa tres arquetipos (le recomiendo que si no la ha visto, deje el artículo, disfrute de la película y luego, continue su lectura, ya que se revelan partes de la trama):  El exitoso, la aspirante, y el empresario. Su traducción al mundo económico sería: el empleado consolidado, el emprendedor y el empresario visionario. Vamos a estudiarlo, empezando por el último.

Al Zimmer (John Goodman): No decide directamente sobre la tecnología ni sobre los gustos, simplemente, está al día con estos, por ende, los “cambio de era”, no lo sorprenden. Tampoco tiene problemas para abandonar lo que antes funcionaba, antes de que deje de hacerlo, y se adelanta al gusto del público. Es el empresario modelo, en el sentido de la detección de las oportunidades y su explotación. Incluso, reconoce los errores rapidamente: uno de ellos, es la desviación de la atención de los medios de sus producciones a la vida de los artistas, y lo cual percibe como que no da beneficio económico. También, que independientemente de su “gusto personal”, decide mirando al público consumidor, quien deberá ser la protagonista de sus producciones (por lo menos, en la película no vuelve a salir la “amiga” de Al, como protagonista en obras exitosas).

George Valentin (Jean Dujardin): El exitoso gerente o administrador, cosecha los beneficios de adaptarse al gusto actual y pasado del cliente o público consumidor (pero, no sólo no le importan otras visiones o el futuro, sino que desconfia que esos cambios se den en la práctica), por ello, cuando se le advierte de los cambios necesarios, este se niega. Pierde el empleo. Pero, no importa, él ya conoce la formula del éxito, esa que le ha funcionado en la última década. Por ello, decide invertir (sin analizar el mercado) su propio capital, hacer todo él (sin equipo) y apostar a sus capacidades pasadas. Podría decirse, que se convirtio en emprendedor por necesidad. Obviamente, a pesar de haber creado una obra maestra, no tiene la acogida del público. Ya no son esos los gustos. El tiempo a cambiado, está naciendo una nueva era. La falta de visión, reconocer sus límites y estudiar permanentemente los cambios sociales y tecnológicos, son los errores que comete el personaje en la trama. Igualmente, adaptarse al cambio, buscar un socio con visión, aceptar sus límites e intentarlo de nuevo, son sus razgos posítivos, que le permiten remontarse en una nueva era (sin obsesionarse por las pasadas).

Peppy Miller (Berenice Bejo): La emprendedora por convicción, cuyo rasgo principal es el optimismo y saber aprovechar las oportunidades. Al inicio, logra la atención de los medios (o redes sociales, en la actualidad), y consigue un mentor (Valentin) que le ayuda y enseña sobre el negocio (sin estos dos elementos, dificilmente hubiera podido triunfar). Pero, los tiempos van cambiando, y lo aprendido sólo sirve si te permite adaptarte a las nuevas realidades. Así que entra en la nueva era de forma completa, incluso, minimizando lo aprendido anteriormente (un error), va paso a paso, desde actriz de relleno, pasando por reparto hasta ser protagonista (es decir, a la cima se llega escalando por partes). Pero, a diferencia del “empleado consolidado”, esta mantiene fresca la cosecha de ideas, y busca a su antiguo mentor para formar un equipo, basado no en las competencias que Valentin no quiso desarrollar (la voz) sino aprovechando las otras aptitudes que tiene (baile) para proponer el inicio de una nueva era, al empresario visionario (que por supuesto, acepta). Así, se crea un equipo ganador, aprovechando lo mejor de todos.

La historia romántica de fondo de la película, es lo de menos. La metáfora brillante lograda, es una directa cachetada a tanto empleado consolidado que hoy, decide ir en contra de los cambios sociales y tecnológicos, en cada uno de sus diferentes industrias, mientras las “Peppy Miller”, le van quitando cada vez, y casi sin percatarse, más espacios económicos.

Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovenezuela  




 


lunes, 20 de febrero de 2012

Las oportunidades perdidas, las películas y el internet


El director de la Academia del Cine Español: Enrique Gonzalez Macho, comentó que internet y las tecnologías digitales "aún no forman parte de la economía del cine (...) no dudamos que formará parte esencial de nuestro futuro, pero ese futuro aún no ha llegado" (puede ver un extracto de estas polémicas declaraciones en este enlace). Por lo cual, dicho discurso obliga a realizar algunas reflexiones sobre la veracidad de la lejanía de las tecnologías digitales y el ingreso económico de los contenidos audiovisuales. 

En la actualidad, existen dos vías posibles para acceder a películas en Internet, por medio legales o por medios alternos (sin que medie ningún pago a los creadores). El uso de la plataforma tecnológica es innegable, por lo cual es necesario crear las vías para monetizarla, dándole a los usuarios posibilidades reales, de calidad y a un precio razonable para su uso cada vez mayor. 

Pero esto no es un futuro, es un presente, la tecnología que permite visualizar las películas previo pago (bien, por cada película o con una tarifa plana mensual) existe, desde los internacionales Netflix, Hulu, Youtube, Voddler, Itunes (Apple), Amazon, hasta las páginas locales españolas que lo permiten: Youzee, Tuenti, Filmin, Filmotech o WuakiTv. 

Mientras eso sucede, empresas como Sony, Samsumg y LG, estan vendiendo televisores "inteligentes" (Smart Tv) o con conexión a internet, para que puedas visualizar directamente en el equipo usando servicios como los nombrados anteriormente para visualizar las películas que desees. 

Sin embargo, en España, según sus propios entusiastas, el negocio no parece funcionar, y lo justifican por medio de elementos externos todos: el público no consume, prefiere no pagar, son muy pocos, entre otras causas que pueden leerse en las diversas entrevistas dadas a los periodicos. Como usuario externo (resido en Venezuela), algunas de los servicios eminentemente españoles, no me permiten visualizar ni contratar, lo que significa que si esto se repite en otros paises que hablamos español, podemos entender que se reduzcan enormenente el público (y clientes) potenciales de dichos servicios. 

Igualmente, el precio y las condiciones pueden ser un factor importante para preferir la gratuidad a contratar los servicios especializados, lo que implica que el modelo de negocio, tiene un precio más alto de lo que está dispuesto a pagar el usuario. Si una panadería abre y no vende pan, debe hacer una de dos cosas: cambiar el tipo de pan o mejorar sus precios, por lo menos hasta conseguir un público suficiente. El director de la Academia española a preferido tomar la tercera: esperar pacientemente a que la gente venga en cola a quitarles el pan de la mano derecha, mientras le pone el dinero en la otra mano.

Mientras, los cineastas españoles no acepten que requieren urgentemente (en vista de la crisis) aumentar su modelo de ingresos actual, agregando como complemento (y no desplazando el sistema tradicional), esta comercialización pero a precios de oportunidad, que los actuales ya el público (por mantenerse bajo) está diciendo que no desea comprar.

Hoy, son muchísimos más los equipos con conexión a Internet y el público internacional conectado al cual se puede llegar, que las butacas del cine (ademas, que estos tienen el tiempo limitado de exhibición) donde puedan divulgar y comercializar sus películas. Mientras esto pasa, alguien sigue descargando ilegalmente una película, y otro paga por su servicio en línea, ambas cosas HOY. 

El mundo y la sobrevivencia es según Darwin, de los que se adaptan. Los subsidios y las leyes penales no son una forma de adaptarse, sino de cambiar la realidad actual a la fuerza (del dinero o policial), y la presencia de "anonymous" en las afueras y en el propio salón de los Goya 2012, es un recordatorio de eso. 

Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla