Encuéntranos en Google+.
Mostrando entradas con la etiqueta Popularidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Popularidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de diciembre de 2011

Influencia vs. Popularidad (colaborador)



¿Qué es mejor, popular o influyente? Para dar una respuesta, primero debemos contextualizar sobre la definición de cada término. Según el DRAE, influir es “Producir sobre otra (cosa) ciertos efectos; como el hierro sobre la aguja imantada, la luz sobre la vegetación”, por su parte, popularidad es “Aceptación y aplauso que alguien tiene en el pueblo”.

Noto que para los dos conceptos se debe observar un comportamiento en el otro, pero al mismo tiempo surge una diferencia: las acciones de alguien popular serán solamente recibidas y, tal vez, celebradas por sus seguidores durante un periodo corto de tiempo, pero lo que una persona influyente haga irá más allá, es decir, provocará reacciones específicas y, generalmente, de mayor permanencia en el comportamiento de quien recibe el mensaje.

Así, una persona influyente, generalmente resulta popular, pero no viceversa. ¿Cómo se comprueba esto? Pensemos en alguien que sea conocido y guste a muchos humanos de todo tipo (popular). Nos enteramos de lo que hace, puede que nos dé risa y/o hablemos del tema, pero difícilmente al momento de tomar decisiones importantes pensaremos en ella como referencia. Ahora, evoquemos a una persona que sea reconocida por un número considerable de gente y que, además, identifiquemos como diestro en cierto tema (influyente típico), estaremos al tanto de lo que realiza y, a diferencia del caso anterior, reflexionaremos acerca de sus opiniones cuando de tomar decisiones se trate, es decir, habrá causado un efecto trascendental en nuestro comportamiento.

Dentro de un enfoque mercadológico, ¿Podemos crear una marca popular o influyente? Claro que sí (ambos), pero debemos ocuparnos en que posea la segunda característica, puesto que nos interesa incitar a la acción de compra por parte del cliente.

Ahora, desde una perspectiva social, sin dejar de estar orientada a los negocios, ¿Conviene usar como imagen de la marca a una persona influyente o a una popular? Por supuesto que dependerá de la propia marca, sin embargo, no solamente necesitamos que muchas personas hablen de nosotros, sino que actúen en consecuencia, por lo que si nos dirigimos a nichos específicos, es de utilidad identificar a un personaje influyente para dicho grupo, ya que éste ayudaría en la tarea de persuadirlos hacia el consumo.

En un párrafo anterior mencioné influyente típico, lo que sugiere la existencia de uno atípico, y así es. Como también afirmé, una persona influyente, generalmente resulta popular, pero hay ocasiones en las que nos vemos influidos por completos desconocidos. El ejemplo sería cuando vamos caminando y observamos que un joven ayuda a otra persona, o que un grupo de músicos independientes toca en la calle, dichos actos causarán un cambio en nuestro comportamiento incluso cuando no sabemos quiénes son los personajes implicados. Sin duda un recurso digno de ser considerado.

Ya sea que optemos por alguien popular o influyente para la promoción de nuestra marca, debemos justificar la decisión con fundamentos objetivos y claros, pensados estratégicamente para así obtener los resultados que esperamos.

Entonces, volviendo a la pregunta, ¿qué es mejor, popular o influyente? Ambos: como todo en esta Vida, depende totalmente de qué se quiere, una vez resuelto dicho punto, podremos decidir cuál de los dos conceptos nos conviene más.

“Popularidad es sólo que le gustes a la gente, influencia es cuando ésta te escucha”.

Andrés Cansino.
México (Veracruz)
@SupComoTu