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domingo, 9 de agosto de 2015

Sustentabilidad y los productos de consumo



Cuando se habla de productos de consumo masivo y de sustentabilidad, algunas personas piensan que es hablar de tortas de chocolate frente a quien intenta hacer dieta, pero nada más alejado de la verdad, en ambos sentidos, ni la torta de chocolate es mala para el peso (si se controla el consumo y se usan materiales con menos efectos sobre el mismo), como los productos de consumo masivo tampoco tienen que ser malos para el medio ambiente (siempre y cuando se vayan empleando materiales biodegradables y se ahorre en su producción), pero en ambos casos es necesario transformarlos, mejorarlos y comercializarlos. 

Si la persona sigue prefiriendo la comida que le hace daño, teniendo la opción de otras, hay que convencerla que lo saludable es lo segundo. Lo mismo con los productos de consumo masivo, mientras las empresas vayan creando nuevos productos para reducir su propio impacto ambiental o adaptando los actuales para lograr este propósito, va de la mano de darle a conocer al consumidor su obligación con la sustentación del planeta. 

El enemigo de la sustentabilidad no son los productos de consumo masivo, sino su uso posterior y los costos en materia prima y energía gastados en la producción de estos. El enemigo de lo sustentable es el desperdicio en general, tanto de materiales de difícil o lenta absorción por el medio ambiente como el de los recursos necesarios para la producción del bien. 

Por eso, cuando empresas como P&G ofrecen productos con mejoras técnicas, con cumplimiento de políticas para asegurar el sustento de la producción relacionada a la materia prima de sus productos, al ahorro en su envoltorio, a su menor consumo energético, en fin a volcar su potencial innovador en no solo dar un producto de calidad, sino uno que no sacrifique el ambiente en aras de beneficios transitorios, nos encontramos con empresas que logran combinar el consumo masivo con la defensa del medio ambiente. 

Necesitamos más empresas y consumidores conscientes que logren entender que la producción masiva no es un concepto contrario a la sustentación del planeta, sino que la falta de innovación, la búsqueda errada de beneficios a corto plazo y en muchos casos, el uso de declaraciones falsas, sí son contrarios al medio ambiente y a la final, a toda la humanidad. 

Haz el cambio y apoya a los que lo hacen, para lograr reducir tu huella ambiental y asegurar que tus hijos reciban un planeta sano.  

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón
www.emprendovenezuela.net
@emprendovlza



miércoles, 29 de julio de 2015

¿Son las empresas sostenibles?





En una conferencia a la cual fui gentilmente invitado sobre el impacto de las RSE en la ciudad, en la región y en fin último, en el mundo, en la sesión de preguntas, nos hicieron una que me llamo la atención: ¿pueden las empresas ser sostenibles?, cuya respuesta fue por parte del panelista: Tienen que serlo, no hay otra opción. 

Y me gustó mucho dicha respuesta porque es la realidad, una empresa que depreda el ambiente en que vive, no puede sostenerse, porque el medio en el que se encuentra no lo logrará si ella no cambia, pero además, la sociedad lo ha entendido, y no solo con regulaciones más estrictas, sino con respuestas más organizadas desde los consumidores, afectando las ventas para aquellas que no logran asegurar prácticas seguras para la sustentabilidad. 

También las empresas han cambiado su enfoque, aunque no todas, siempre es un orgullo decir aquellas que sí lo hacen, sobre todo cuando son de producción masiva como la P&G, y dentro de un área con tantas necesidades variopintas como Latinoamerica. 

La RSE de la P&G, vela no solo por el medio ambiente creando productos más ecológicos y basados en un sistema más limpio, sino también incluye el factor humano - social, por lo cual, tener un mundo sostenible pasa por un mayor acceso a la educación y a la salud por parte de todos los sectores, en particular sobre los más desfavorecidos. 

Una concepción de sostenible debe ser holística y el eje fundamental de P&G en latinoamerica, ha sido planteado de esa manera, con programas que parten desde la ayuda en casos de desastres, hasta el esfuerzo en conjunto con aliados corporativos para beneficio de las personas sin hogar, para el mejoramiento de la calidad de agua y de los hábitos de higiene personal, para lograr mantener la salud en mejores condiciones por más tiempo.  

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla

viernes, 17 de julio de 2015

Los principios y valores de una empresa



Para garantizar la sostenibilidad de una empresa, es necesario que la misma se fundamente en Principios y Valores, y sobre todos que estos no sean solo un cartel escrito en la entrada, sino que lo conozcan y se identifiquen los empleados, directivos, proveedores y clientes, en su trato con la compañía, y su violación o ignorancia causen consecuencias para quien así actúe, porque a la larga, tendrán consecuencia para la empresa, sobre todo si no se detecta y neutraliza a tiempo.

Por eso aplaudo las políticas asumidas por una empresa tan grande como P&G, con respecto a sus políticas y prácticas, que son asumidas como un manual o código de conducta tanto para empleados como para proveedores. 

Las políticas sobre sustentabilidad, se presentan en tres pilares diferentes: Derechos Humanos, Compromiso Ambiental y Social, todos sostenidas en el piso de la integridad como elemento unificador. 

En cuanto a los Derechos Humanos, P&G como compañía de alcance mundial se ha comprometido a cumplir una Declaración política propia sobre Derechos Humanos (la cual es efectiva y de obligatorio cumplimiento desde el 21 de abril del 2014). Puedes descargarla en ingles a partir de este mismo enlace: Declaración de la Política de Derechos Humanos de P & G. 

En materia ambiental, hemos comentado en otros artículos las políticas adoptadas por la empresa P&G, sobre el cambio climático (y como esto afecta no solo la sustentabilidad de la empresa, sino del mundo actual); las políticas de calidad ambiental (mejorando los productos, sus procesos de fabricación, el material empleados, entre otros); lo relacionado al cuidado de los bosques y las fuentes de abastecimiento de materia prima (pulpa de madera y aceite de palma), al igual que las políticas de eficiencia en cuanto al uso del agua. 

A nivel social, la empresa P&G tiene una serie de políticas que la hacen altamente confiable para trabajar y relacionarse con ella, que comienza por la protección a los animales (y evitar su uso en laboratorios, donde la Ley permita crear alternativas), pasa por el apoyo a la diversidad e inclusión lo que permite tener un frente amplio de ideas e influencias, mejorando la innovación para los productos ofertados; igualmente, dentro de las políticas sociales, se incluyen las directrices para los proveedores, lo que tiene sentido, ya que si tu no aceptas conductas inadecuadas de tu personal, tampoco lo puedes aceptar de tus socios comerciales, y termina con un material que creo imprescindible para cualquier interesado en ética de empresas o en los valores y principios corporativos: El Manual de Conducta Global del Negocio. 

El Manual de Conducta Global de Negocio de P&G, es un documento de 36 páginas que se basa en una premisa: "We do the right thing" (Nosotros hacemos lo correcto), y establece ejercicios sencillos para entender que significa esa frase en casi todas las facetas del negocio, así como las vías para que puedan denunciar a quien no sigue dichos preceptos corporativos. 

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 


Fernando Fuentes Pinzón
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla

lunes, 6 de julio de 2015

La Sustentabilidad se juega en grupo



Un refrán africano dice que para llegar rápido es mejor ir solo, para llegar lejos, es mejor ir acompañado, pocos refranes pueden aplicarse tan perfectamente en el tema de la Responsabilidad Social y la sustentabilidad, ninguna empresa por grande que sea puede intentar con éxito ser sostenible si no es por medio de su red de socios de negocios. 

Por ello, las empresas deben mirar a los lados en su sector, desde universidades, escuelas, fundaciones, ONG, gobiernos locales, proveedores, clientes y en fin, todo aquello que haga vida en la colectividad y tenga interés en trabajar para mantener y mejorar el ambiente, como medio para lograr la supervivencia de todos nuestros hijos. 

Con proyectos conjuntos, bien sea apoyando a uno creado por una ONG, una iniciativa creada por la empresa o por el gobierno local, se logra crear sinergias que permitan llevar a buen puerto dicho proyecto, obteniendo la meta o resultado esperado: una mejora a la sustentabilidad. 

Así existen cientos de instituciones y proyectos que pueden ser apoyados, por ello, para lograrlo lo primero que se requiere es comunicar su existencia a las empresas y al colectivo que pudiera ser beneficiario, para obtener los apoyos mínimos para ejecutarlos, por una parte, y por la otra, sembrar en las empresas desde su personal directivo hacia abajo, que es necesario su apoyo activo en estos proyectos para lograr acuerdos de funcionamiento que permitan mejorar el medio ambiente, haciendo su propia actividad más sustentable, y creando un mundo mejor para ellos y sus hijos. 

Sin duda, que las empresas están llamadas a mejorar el medio en que se desenvuelven, no solo en productos o servicios de calidad, sino ayudando a la sociedad en la cual se desarrollan. 

El tiempo de las empresas exitosas "murallas adentro" terminó, por lo menos en Latinoamerica, si tu empresa de consumo masivo no ayuda a su entorno, tal vez sea hora que veas las marcas de otra, que no solo te den un buen producto sino una mayor calidad de vida, gracias al apoyo a proyectos que busquen garantizar la sustentabilidad de tu propio hábitad. 

Acá dejo algunas de las iniciativas que apoya activamente P&G en latinoamerica: Cruz Roja, Fundación Shoot For Hope, Comisión Nacional del Agua (México), Nutrehogar (Panamá), Fundación Fucai (Colombia), Organización civil SAHDES  (Argentina), entre otros.  

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 


Fernando Fuentes Pinzón
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla








viernes, 12 de junio de 2015

La RSE y los animales: ¿una empresa que tortura animales puede ser responsable socialmente?



Los grandes empresas que generan nuevos productos químicos o farmacológicos que serán empleados en humanos, están obligadas a realizar pruebas antes de empezar a experimentar en hombres, por lo cual, el uso de animales fue una práctica frecuente, legal y cruel por parte de la industria multinacional, sin embargo, esa realidad está cambiando muy rápidamente, gracias en parte al rechazo mundial a esta práctica y por otra al compromiso de algunas empresas en sustituir este tipo de pruebas. 

Por ejemplo y para mi propio orgullo, ya que he trabajado en campañas con esta empresa, debo manifestar que P&G como multinacional, tiene entre sus objetivos la eliminación total de las pruebas en animales, siendo hoy su número inferior al 99% de las pruebas realizadas para sus productos. 

Para llegar a esta meta tan plausible social y éticamente hablando, hoy se emplean más de 50 métodos de pruebas en P & G sin necesidad de experimentación en animales, siendo algunos de estos: trabajo directo sobre células humanas, sobre partes del genoma, con diseño predictivo computarizado, entre otros recursos más efectivos y más económicos que el uso de animales. 

Sin embargo, no todo puede ser descartado aún ya que es necesario reformar legislaciones donde se exigen este tipo de experimentación para otorgar permiso de usar en humanos, al igual que es necesario seguir invirtiendo en métodos alternativos por parte de la empresas. 

Un medio ambiente sano incluye conservar la fauna de la tierra, y para lograrlo hay que entenderlos comos seres con sentimientos que merecen una vida en paz y libre de torturas. 

Hoy, me siento más contento porque apoyo a una empresa que va rumbo a eliminar este trato a los animales por medio de una serie de acciones consecuentes en esa línea: acercamiento y apoyo a grupos defensores de animales, inversión constante en métodos alternativos, vínculos con universidades con políticas que evitan la experimentación en animales, entre otras actividades que permitirán darle una vida más digna a los seres con los que compartimos el planeta. Un planeta mejor para todos, es la consigna. 

Recuerda que eres tú y yo como consumidores los que podemos y tenemos el deber de comprar o apoyar a empresas que usen políticas medio ambientales que permitan mantener la tierra en la mejor condición posible para nuestros hijos y nietos. 



Porque existen medio alternativos, hay que disminuir y parar las pruebas en animales, y con orgullo digo: P&G está dando pasos fuertes para ello. 

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 


Fernando Fuentes Pinzón
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla










¿Piensas imprimir este artículo? Piensa verde primero



¿Piensas imprimir este artículo?¿vas a limpiar el sucio con servilletas?, piensa verde primero. 

La frase "piensa verde, primero" no significa como se ha creído popularmente que es mejor utilizar telas o medios solo digitales, ya que ambos también generan su Huella Ambiental, bien porque habrá que limpiar varias veces a la semana la toalla de tela o mantener encendido el dispositivo digital, lo que genera gasto eléctrico y calor, sino que se trata de buscar productores conscientes y cuyas políticas sean consonas con la sustentabilidad ambiental. 

Así, revisa en el papel que compras si el productor tiene o su proveedor de pulpa de madera, tiene alguna certificación que acredite el manejo forestal adecuado, ya que de eso depende que el bosque de donde salio la materia prima pueda seguir produciendo, y continuar con el ciclo de forma sostenible. 

El término de una gestión forestal (de donde sale la pulpa de madera utilizada para hacer servilletas, papel y otros productos absorbentes), debe incluir: 1. Cumplir con la legislación ambiental nacional; 2. No afectar el medio ambiente o las cuentas hidrológicas; 3. Obtener certificaciones de parte de terceros imparciales, entre otros elementos que permitan garantizar una industria de crecimiento y no de extracción. 

En esta materia (manejo adecuado y sostenible de los bosques) se debe incluir a los árboles que permiten la obtención del aceite de palma, el aceite de almendra de palma y otros productos derivados, utilizados principalmente en productos de estética y cuidado corporal. 

En ambos casos, sus materias primas reposan en bosques y son parte de productos de fabricación masiva, por lo cual, la necesidad de tener empresas comprometidas con un manejo adecuado de estos recursos, evitando la deforestación, parte de exigir a sus propios proveedores prácticas confiables, transparentes, continuadas y sostenibles, algo que los consumidores deben recordar o fijar cuando les toque decidir si quieren tener bosques en su futuro y en el de sus hijos. 

Ninguna empresa multinacional que emplee la pulpa de madera y/o el aceite de palma, puede descuidar su uso responsable para lograr que sea sostenible su propia producción de materia prima en el transcurso del tiempo, por ello, aplaudo políticas de calidad ambiental como las de P & G. 

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 


Fernando Fuentes Pinzón
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla

viernes, 22 de mayo de 2015

Sustentabilidad, RSE y las fabricas de producción



Como se ha ido comentando en varios artículos sobre la sustentabilidad, existe la necesidad de producir para el consumo procurando crear condiciones que permitan sostener esa actividad con el paso del tiempo. 

Cuando hablamos de actores económicos relevantes como las empresas de producción masiva se debe partir del hecho que no basta con mejorar los productos para hacerlos menos contaminantes, ni con campañas de concientización sino que es menester involucrar de forma activa todos los procesos de las empresas grandes, medianas y pequeñas de la localidad para lograr tener un ambiente sano y sustentable. 

Para ello, las empresas de consumo masivo deben velar para que el proceso de producción de cada planta esté en mejora continua buscando reducir su perfil o impacto ambiental,  lo que a la larga permite asegurar la existencia del negocio, ya que sus clientes y empleados tendrían un ambiente más sano y seguro. 

Algunas medias que se pueden aplicar en las plantas de estas empresas de consumo masivo pueden ser: 

1. La reducción de sus necesidades de energía. 
2. El uso de energía "verde" o renovable. 
3. Disminución el de uso de recursos por operación o proceso. 
4. Reciclaje de materia prima u otros factores necesario para la producción. 
5. Conversión del desecho en energía o su posible reutilización en otros aspectos de la fabricación.  
6. Reducción de desechos producidos, hasta lograr plantas de producción con cero (0) desecho. 

La vida sustentable pasa necesariamente por tener empresas de consumo masivo con fabricas que tengan un impacto ambiental mínimo o inexistente, lo demás es continuar agotando a un planeta cuyos recursos se han resentido por la explotación del hombre y cuyos efectos podemos apreciar hoy. 

Algunas empresas como P&G, hoy pueden exhibir con orgullo muchos de esos factores de mejoramiento para la sustentabilidad en sus plantas de producción localizadas en América Latina. 

Nuestro deber como consumidores preocupados por el medio ambiente, es apoyar, difundir y preferir los productos que se obtienen de fábricas cada vez más sustentables y exigir a las que no lo hacen aún, reducir su impacto ambiental.  

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón. 
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla





domingo, 19 de abril de 2015

El consumidor y la huella ambiental


La huella ambiental es un sistema metodológico que permite unificar varios factores (más allá de solo la emisión de CO2 o del consumo del agua) el impacto de un producto en el ambiente, analizándolo en todo su ciclo de vida (desde la creación, manufactura, desecho y reutilización, en caso de ser posible).

Hasta acá parece algo muy técnico, pero es exactamente lo contrario, este sistema se ha creado como respuesta a la multiplicación de etiquetas ecológicas, lo que hace que el consumidor no pueda saber realmente el impacto del producto en el ambiente, dejo una muestra:  


El sistema de la Huella Ambiental busca disminuir eso, en solo una etiqueta clara que le permita obtener información simple y veraz al consumidor del impacto del producto en todo su ciclo de existencia, quedando algo así: 



Pero esta metodología y este proyecto poco hará si el consumidor no cambia su forma de entender su impacto en el planeta, consumiendo cada vez más producto ecológicos cuyo impacto ambiental sea menor y permita hacer la vida sostenible para las generaciones venideras, este cambio en el consumidor obligará a las empresas globales a ser cada vez más eficientes y a divulgar estas mejoras en su huella ambiental, lo que crea un círculo virtuoso para beneficio de todos. 

La mayor contribución de las empresas globales, es producir cada vez productos más eficientes en el impacto ambiental, precisamente para que cada vez que una persona en el mundo use un jabón, un pañal desechable o una bebida de estas empresas, su impacto se reduzca y permita una recuperación del planeta, y esto lo pueden lograr las empresas de impacto global porque conocen su mercado, su producto y realizan investigaciones constantes para la mejora competitiva de sus propios productos. 

Imaginen el impacto de reducir en un 10% el nivel de contaminación de las aguas a un producto de uso diario como el detergente (lavado de ropa) que se vende por millones al día, es inmediatamente reducir un factor importante, con la ayuda del propio consumidor, pero imaginen incluso más, que el consumidor viendo esta etiqueta ambiental decide poner su grano de arena, y cambiarse al producto ecológico o de menor impacto, eso crearía el factor avalancha en positivo, es decir, sería una señal clara de parte del consumidor (y del mercado) de buscar ayudar al medio ambiente y de conservación de la especie. 

Acá dejo un ejemplo sobre la Huella Ambiental de un producto de consumo masivo, que toma todo el "ciclo de vida" del mismo, y que permite la contribución de una empresa global (en este caso P&G) por medio de su propio consumidor, al lograr que este use y compre productos más eficientes desde el punto de vista ambiental, así: 
"Después de un análisis del ciclo de vida de los pañales Pampers, se determinó que la mayor oportunidad para reducir la huella ambiental de este producto está en la extracción y producción de las materias primas. Considerando esto, desarrollamos la tecnología “Dry Max”, una nueva molécula gelatinizante que permite remover el aire atrapado dentro de los pañales. Esta tecnología provee mejor protección a los bebés al tener mayor absorción y proporcionar mayor libertad de movimiento. Adicionalmente, desde la perspectiva ambiental existen los siguientes avances*:
Beneficios del Pampers Dry Max en números: A. 
20% reducción del volumen de cada pañal; B. 12–13% menos residuos sólidos en todo el ciclo de vida; C. 8–11% menos energía consumida en la fabricación; D. 10% menos peso del producto; * El análisis de ciclo de vida cumplió con la norma ISO 14040 y 14044. * Estadísticamente se tomó información de los Pampers Cruisers del 2009, pueden existir variaciones por diferencias de países". Fuente: P&G. 
Dos datos destacan para medir el impacto de este cambio: 12% menos de residuos, y 8% menos en el uso de energía, eso se traduce inmediatamente en un porcentaje menor de desechos al ambiente y en una necesidad menor en emplear energía, ambos aspectos positivos para la tierra. 

Como se ha reiterado insistentemente, las empresas de impacto global pueden mucho que hacer para mejorar la huella ambiental de sus productos, pero sola no podrá, es menester entender que el consumidor debe también ayudar y para ello, adoptar la necesidad de reducir la huella ambiental de su propio consumo, prefiriendo productos que son cada vez más eficientes y empleando sistema de selección cada vez más simplificados para entender el impacto de cada producto consumido. 

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla



martes, 17 de marzo de 2015

Responsabilidad Social: Productos, Empaques y Operaciones



Con la premisa dicha por Ghandi: "Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible", por delante, tocamos hoy el tema de los resultados materiales de una empresa que desee ser responsable socialmente hablando, y en este punto, pocas cosas más relevantes que el medio ambiente.

Si una empresa se declara ecológica o tiene políticas de responsabilidad social, debe reflejarse en sus productos, empaques y operaciones diarias. 

Vamos por pasos, el primer bien común entre todos es el ambiente, por lo cual asegurar productos y procesos que garanticen el menor impacto posible al mismo, es el paso inicial para medir la realidad del RSE.

El segundo, es la preocupación por la salud del consumidor, si el producto es malo para su propio consumidor, no importa las políticas de apoyo al ambiente o a otras causas plausibles, simplemente está creando un daño en su base de sustento, lo que lo hace insostenible en el tiempo. 

Sobre este punto (la salud del consumidor) hoy dos grandes empresas de consumo: una de bebidas azucaradas y otra de comida rápida, han creado campañas que invitan a una mejor calidad de vida, haciendo deportes y al mismo tiempo, han ido adaptando sus productos a ese enfoque responsable, reduciendo o minimizando el azúcar en sus productos, o la sal y el aceite en sus menús, creando opciones más saludables.   

Pero no debe entenderse como las únicas, los productos de limpieza que causen daños en la piel, ojos, pulmones u otros daños directos a sus usuarios no pueden mantenerse por mucho tiempo en un contexto social de vida saludable. 

Productos de calidad es un requisito necesario, entendida la calidad como sostenible, por eso, que no causen daños al ambiente ni al consumidor es un paso importante, pero no suficiente. 

Los procesos de creación del producto, son otra pata de la RSE: ¿generan daños al ambiente?,¿al personal que lo crea?, ¿de que sirve tener platos limpios y estar rodeado de un ambiente contaminado?. Por ello, unas políticas que permitan mejorar estos procesos y hacerlos cada vez menos contaminantes, tiene que ser un propósito de largo plazo, con resultados en el corto y mediano tiempo. 

Y la última pata de este trípode debe descansar en lo que soporta o cubre al mismo producto: ¿es un empaque retornable?¿ecológico?¿contaminante?¿venenoso?, en fin, toda empresa de consumo masivo, debe replantearse la mejor manera de presentar sus productos, respetando el medio ambiente y la propia salud de su consumidor. 

Hoy, entender a una empresa como responsable socialmente hablando debe basarse no solo en sus planes de apoyo y campañas de concientización, sino en su propia base de funcionamiento: en el impacto de sus productos, sus empaques y sus procesos. 

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla

jueves, 19 de febrero de 2015

Empleados sanos, empresa sana, medio ambiente sano



Una empresa no es más que la suma de los esfuerzos de su recurso humano, una empresa sin humanos, sin empleados, sin socios, simplemente es un concepto, nada más, por eso sorprende que algunas empresas traten de aplicar políticas o mejoras ambientales sin tomar en cuenta a sus propios integrantes, es decir a su propio personal. 

Hace tiempo leí una frase que me gustó mucho en este entorno de medio ambiente, responsabilidad social y empresas, y fue "Gente Sana, Negocio Sano" de P&G, la cual no es más que una contextualización muy acertada de la alocución de Juvenal: "Mente sana, Cuerpo sano". 

Una empresa que desee no solo mantenerse operativa en el tiempo sino además cumpliendo con los principios de sostenibilidad (algunos la llaman Sustentabilidad), debe partir por incorporar en sus políticas y actividades la opinión y los esfuerzos de sus empleados, es decir debería empezar sus propias campañas puertas adentro. 

Me explico, una empresa es representada en la conducta de su personal, por ende, al tratar de hacerla "verde" o con políticas de responsabilidad social, de nada valdría si el recurso humano no comparte la preocupación de la directiva, por lo cual, desde la participación directa o cercana en proyectos sociales (factores que ayudan a mejorar y practicar la solidaridad) hasta conductas para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, todo plan debe conocerlo e interiorizarlo el recurso humano de una empresa para que pueda ser efectivo y sustentable en el transcurrir del tiempo. 

Las políticas para mejorar el entorno deben empezar dentro de la empresa, ya que esta función ayuda a crear responsabilidades más allá de lo meramente laboral y permiten entender al empleado que su esfuerzo tiene efectos más allá que los inmediatos y cercanos que puede ver o apreciar. 

Una vez "emponderado" de este sentimiento - misión - deber el recurso humano será más sensible a continuar con esta conducta "pro-entorno" fuera de su ámbito laboral, llevando esta conducta a su casa y sembrando los valores de ayudar por medio del voluntariado, de la donación y/o de la modificación de su propia conducta en aras de proteger al medio ambiente haciendo sustentable nuestra vida y la de sus hijos.

Es una relación ganar - ganar, cuando los empleados y la empresa trabajan juntos en beneficio de su entorno para lograr hacerlo sustentable en sus tres aspectos: social, económico y ambiental. 

Por eso, no olvidemos que quien da vida a toda actividad empresarial es el empleado, y su participación en estos planes de sustentabilidad será la piedra angular sobre la cual la política extra muro de la empresa debería descansar.  

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla

  

domingo, 18 de enero de 2015

La Responsabilidad Social y el Cambio Climático



También puede titularse esta entrada como: ¿qué debo hacer para evitar el cambio climático?, que este nos afecta a todos es evidente: desde incendios incontrolados, calores mayores a los acostumbrados, aumento del nivel de agua, menor cantidad de tierra fértil, reducción de los glaciares y un largo etc. 

Esta situación fue determinante para que los Estados crearan el famoso Protocolo de Kyoto, un acuerdo para implementar prácticas que permitiesen desacelerar el cambio climático o incluso, revertirlo, empezando por reducir rápidamente la emisión de los gases de efecto invernadero como medida de urgencia destinada a ralentizar el cambio climático. 

Hoy, en pleno 2015 sufrimos las consecuencias del poco acatamiento a dicho Protocolo y vivimos en tiempo real el efecto invernadero con su respectivo aumento de la temperatura en todos los rincones de la tierra, por eso, entender que la única forma de reducir esto es HACIENDO, pero no solo por parte de los Estados sino que se debe incluir a las empresas (empezando con las más grandes) y las personas como consumidoras y clientes de estas. 

Sin embargo, esa frase queda muy abierta (la de "hacer") y se termina convirtiendo en una obligación meramente moral y nada más, algo lejos de ser efectivo, por eso, a nivel mundial, se han creado distintos mecanismos para medir estas contribuciones, pero lo mejor es lo que PODEMOS hacer nosotros como ciudadanos (para obligar al Estado) y como clientes (para obligar a las empresas) es: 

  1. Comprar a empresas con claras políticas ecológicas o aquellas que eviten el cambio climático;
  2. Mejorar nuestros hábitos energéticos (preferir energía limpia sobre el carbón o el petroleo);
  3. Apoyar la causa de un medio sustentable, es decir, usar y dejar un mundo mejor que el que recibimos. 

Antes de continuar, te hago un pequeño resumen del efecto invernadero y sus consecuencias, y la mejor manera es por medio de un gráfico: 



Es decir, que una parte del calor queda dentro de la atmósfera, no sale y eso es igual a cocinar con vapor, es decir, aumenta la temperatura porque tienes dos vías de acceso al calor: por la acción directa del fuego y por la circulación de aire caliente (vapor) dentro del recipiente. 

Pero la emisión de gases con efecto invernadero también tiene otras consecuencias que viven actualmente algunas ciudades altamente contaminadas: 



Decirlo abiertamente, tampoco logra nada, salvo que estemos claro con respecto a cuales gases producen el efecto invernadero: Dióxido de Carbono, Metano, entre otros  



Y como se producen estos gases, es necesario conocer para poder empezar a tomar los pasos necesarios para reducir nuestro impacto en el mundo:  


Por eso, si queremos realmente ayudar a evitar la aceleración en el cambio climático, con la afectación a toda forma de vida conocida actualmente, debemos a presionar, reconocer y apoyar a los Estados, las empresas y los emprendedores que tenga unas claras y prácticas políticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, de forma inmediata. 

Un mundo mejor es posible, pero tiene que hacerse el cambio desde hoy: 



Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón. 
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla


domingo, 3 de febrero de 2013

El cáncer y el emprendedor



Hoy 4 de febrero del 2013, día mundial contra el cáncer, no podemos dejar pasar esa fecha de forma indiferente ya que existe una relación directa entre la capacidad de emprender y la salud del emprendedor o de sus familiares directos, que no puede ser desconocida. 

Por ello, desde las páginas de Emprendo Venezuela llamamos a todos los emprendedores que nos leen a dedicar y dedicarse unos minutos sobre la importancia de la salud en nuestras vidas, y de cómo podemos ayudar a otros a conservarla más tiempo:

1. Difundiendo un poco sobre el cáncer, y la importancia sobre la detección temprana del mismo, bien a través de tus redes sociales (incluidas las corporativas) o cualquier otra plataforma que ayude a dicha misión (por lo menos, por el día de hoy).

2. Haciendo un poco (no mucho) de esfuerzo físico adicional al día (ya sabes, eso de cuerpo sano, mente sana). 

3. Comiendo un poco mejor, que no significa eliminar por siempre las comidas fritas, pero si incluir cada vez más verduras y frutas en los platos.

4. Apoyando a las ONGs que te interesen, sobre la enfermedad que más te impacte. Hay muchas sin duda en tu ciudad, acércate a una.

5. Estimulando un poco más la Responsabilidad Social Empresarial, y ello puede ser, fomentar la ayuda a estas mismas ONGs (un poco de acción social), o prestar algún servicio gratuito a una de estas.

6. Llama a tus familiares, y pregúntales como le va de salud. 

7. Chequeate una vez al año como mínimo con un médico internista, aunque te sientas bien de salud. 

8. Culturízate un poco sobre las cuestiones médicas. 

9. Emprende en materia de salud, que esa es un área extensa para empezar negocios.


Recuerda que la salud es una de las fortunas más importantes de la vida, y sin esta, es muy difícil realizar las demás, por ello, todo emprendedor debe meter un poquito de rutinas para cuidar o mejorar su salud actual y de aquellos que los rodean con aras de favorecer al propio emprendimiento. 

Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla

martes, 28 de agosto de 2012

Amuay y la RSE


Trato de escribir algo diferente a la tragedia de Amuay, e incluso leo de entre la selección de artículos que amablemente han enviado nuestros colaboradores, y todo me va pareciendo lejano para el momento actual que vive Venezuela. 

En medio de la tragedia, y de forma casi inmediata a la misma, se activaron en la ciudad de Maracaibo (vecina no sólo geográficamente sino porque ambas tienen a la industria petrolera como una de sus actividades principales) acciones de solidaridad por medio de donaciones de agua envasada, medicinas, productos de higiene, entre otros con el fin de lograr una rápida recuperación a las víctimas de Amuay, organizadas por las Universidades locales, con una respuesta casi inmediata de la colectividad. Réplicas se ven en el resto del país.

Pero no sólo esto es necesario, es menester aplaudir esta acción social y solidaria de las personas de a pie, sino también sería adecuado verlo a nivel de empresas, no tanto por las donaciones típicas, sino por integrar las funciones que prestan con la ayuda a este resultado. 

Desde la posibilidad de presentar propuestas para evitar se repita un hecho como este, hasta el "préstamo" de camas hospitalarias (en las clínicas de la zona), médicos especialistas, ingenieros expertos, donación de sangre, sistemas de soporte médico (sillas de ruedas, muletas, productos ortopédicos), bomberos, veterinarios (sí, también se vieron afectadas las mascotas), hasta sistema transporte para estas mercancías recogidas (empresas transportista), como la creación de manuales y cursos gratuitos que permitan a las personas reconocer señales de peligro, si vive cerca o en medio de lugares donde pueden existir riesgos elevados, como manejarse ante el fuego, el gas, o incluso, sobre la necesidad de tener un sistema de respuesta inmediata vecinal en estos casos. 

Porque la pregunta básica sobre Responsabilidad Social de estas empresas es: ¿alguna vez han explicado como reconocer una señal de alarma en zonas de riesgo por explotación o refinación de hidrocarburos?, ¿existe por lo menos una sirena o un mecanismo visual que permita conocer a los vecinos, que se está en un momento de riesgo elevado (bien sea por la liberación de gas a la atmósfera, o por cambios internos que lo impidan)?, esto para hablar solamente de la Responsabilidad Social Empresarial de la Refinería de Amuay (o cualquier otra refinería) o los centros petroquímicos del país (como "El Tablazo"), o incluso, aquellos puntos de extracción que están operativos dentro de las propias ciudades como Cabimas, o donde pasa un oleoducto expuesto (visible) como en Ciudad Ojeda.

La pertinencia social de las empresas se ve aún mas expuestas en estos casos de conmoción nacional, cuando estas utilizan parte de sus recursos para contribuir no sólo con la manutención inmediata luego de una tragedia, sino porque su presencia en la zona contribuye a crear mejores condiciones de vida u oportunidades de desarrollo personal dentro de su localidad vecina. 

Tal vez, sea más importante ayudar creando estos contenidos para distribuir e instruir a la comunidad, y mecanismos de respuesta no sólo corporativos sino vecinales, para evitar la pasividad de la comunidad una vez detectada alguna de estas señales, y así minimizar los riesgo de pérdidas de vidas en las zonas aledañas. 

Piénselo como director de una empresa con riesgos, mientras empaca otro pomo de dientrífico para enviar a las víctimas de esta tragedia.

Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla 



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martes, 15 de mayo de 2012

¿Responsabilidad Social Empresarial o Acción Social? (Colaboradora)



Muchas empresas parecen estar confundiendo la Acción Social con la Responsabilidad Social Empresarial. La Responsabilidad Social Empresarial (RSE), debe ser compatible de aplicar al conjunto de operaciones productivas y de gestión del negocio. Y esta parte se encuentra en prácticas estratégicas globales con estándares mínimos de exigencias legales. Lo contrario, puede llevar a dichas organizaciones en un momento determinado a incurrir en grandes gastos que a la final no serán compatibles con lo que a nivel global se exige en la materia. 

Todo consultor en materia de RSE tiene la responsabilidad de asesorar a su cliente y señalar cuando está realizando acción social y cuando es Responsabilidad Social Empresarial. 

De allí que no se debe tratar de adaptar la herramienta RSE a la estrategia del negocio según el país, sino bajo los estándares globales, de manera de no afectar a la empresa a futuro. 

Si la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) no se transforma en mejora a la competitividad de la organización y sus propios resultados frente a temas bien concretos como laboral, ambiente, entorno social, simplemente debe calificarse como Acción Social. Esto es, a manera de ejemplo, "regalar" o "donar" dinero a ONGs, por el mero hecho de completar la lista de RSE del año, y no como parte de una estrategia de rendimientos futuros para la propia empresa. 

A la larga, por muy buenos intereses que manifieste la Acción Social, esta no da a la larga ni buenos resultados para la empresa ni para sus stakeholders o grupos de interés. En otras palabras, la RSE vista como Acción Social, solo se estaría plasmando como un complemento comunicacional más de la política empresarial, pero no del desarrollo del entorno o del aumento de las ventajas competitivas de la misma.

Igualmente, en la actualidad, los países de la región, están adelantándose en la regulación de la RSE, de manera discreta, en diversas leyes puntuales, por lo cual, es preferible adelantarse a las regulaciones en materia de Responsabilidad Social Empresarial antes que las mismas sean impuestas de manera sorpresiva para la empresa, porque esto puede significar la pérdida de clientes y mercado, al necesitar usar el personal en las actualizaciones legales relativas a sus deberes sociales.

La acción social aunque es buena en nuestras sociedades no se traduce en algo que sirva en un momento determinado para el cálculo del valor de las acciones de la empresa, si esta decide internacionalizarse. Y, puede generar un costo menor para nuestras organizaciones latinoamericanas en el momento de asociarse con otras que sí aplican la RSE como estrategia empresarial, en mercados más exigentes.

No olvidemos que en estos tiempos de crisis económicas globales nuestras empresas son apetecibles para mercados desarrollados y viceversa, por lo cual, más que un gasto el presentar a la empresa con implementación de Responsabilidad Social Empresarial es un plus que se cobra alto.

Milagro Portillo
BIO 
www.vallemontserrat.com
Consultora, Chile