4. “Menos conversación y más
acción”
Tomo este título de una
canción de Elvis Presley, sobre la importancia de “hacer”, claro sin dejar de
“conversar” o “pensar”, pero entiendo que esto debe provocar un “hacer”, y a
nivel empresarial, esto significa que las redes sociales debe dar una ventaja a
nivel comercial, o se dejaría de invertir en esta.
Y acá parte un conflicto artificial (o sólo aparente”) con la regla número 2 (no es la rosa, es el
cortejo), porque en este punto, y una vez trabajo por un tiempo la red social
específica, es necesario determinar el factor motivacional de los seguidores, a
través de descuentos o llamados a hacer algo (información de alguna actividad
sólo por esta vía).
Para explicarlo un poco
mejor: “no es la rosa, sino el cortejo, pero entendiendo que la rosa es una
parte del cortejo”. Es decir, ofrecer algún producto o servicio en ventajas por
usar la red social (bien porque recibió una noticia de descuento por esta vía o
para lograr obtenerlo antes que otros) este es un mecanismo para lograr llevar
al mostrador de la tienda o al sitio de comercio electrónico de la empresa, la venta
de un producto por este medio, y ver su valor en cuanto a personas involucradas
y capacidad de movilización. Claro, es verle sólo un aspecto al uso de las
redes sociales, pero ese elemento, es necesario hacerlo para que dentro de una
actividad comercial se pueda tener certeza del camino digital seleccionado.
En resumidas cuentas, usar
una red social sólo para conversar con potenciales clientes pasado un tiempo
piloto (colocado como unos seis meses mínimos), es tan pérdida de tiempo (y
dinero) como usarla para difundir sólo mensajes comerciales, ambos serán
esfuerzos en vano, por su bajo retorno de inversión (si es que se llega a un
“retorno”). Usarla de vez en cuando para medir la posibilidad de conversión del mundo social (que no virtual) al
real (o monetario), es un esfuerzo que permite garantizar la continuidad
empresarial de la actividad.
En fin, podemos enunciar
esta cuarta regla como: “hay que ver un poco de resultados prácticos para saber
que se está haciendo bien el ejercicio”.
5. “No es el fin de la
historia”.
La confluencia del fin de
los medios de comunicación social tradicionales (sobre todo la prensa impresa)
y la cada vez más influyente presencia de las Redes Sociales en los otros
medios (Radio y TV), hacen que a veces los evangelizadores de las redes
sociales, apuesten a la sustitución de los medios por las redes sociales,
basados en el concepto que la noticia y la opinión se puede obtener
directamente de la fuente o autor, sin necesidad de intermediarios.
Por supuesto, esta visión es
ampliamente exagerada aunque no necesariamente falsa, por ello hoy en día, el
principio sigue activo, sin embargo la realidad es que cada vez es más
necesario contar con “catadores de contenidos” en Internet para no perderse en
un mar de información que se amplía cada segundo más, y eso incluye a las redes
sociales (que cada vez van generando más contenidos).
Pero también es importante
que si bien la información se ha ampliado, y los actores con capacidad de
comunicar contenidos también, no se ha ampliado el tiempo del consumidor
(siguen teniendo las mismas 24 horas por día que antes), por lo cual, poder
llegarles implicará la necesidad de acudir a más de un medio de difusión a la
vez.
Fácil, si usted leyó su
Twitter, Facebook, Linkedin (o cualquier otra red social a la cual pertenezca),
seguramente también habrá revisado su página web de cabecera (noticias,
negocios, farándula, etc), seguramente habrá encendido la televisión mientras
se cepilla o desayuna, lee algún cartel en la autopista, o escucha la radio,
pues bien, su cliente (potencial o actual), también reparte su tiempo y
atención entre diversos medios, por lo cual, para lograr cumplir una difusión
mayor de un mensaje o campaña, es imprescindible crear una campaña publicitaria
con un “Mix de Medios” (una mezcla entre medios tradicionales y digitales).
Esta quinta regla la podemos
resumir en la frase: “Así como múltiple son sus intereses, sus clientes
también, por lo cual para llegarles debe usar múltiples caminos comunicacionales”.
6. “Zapatero, haz zapatos”.
Este último va de la mano de
la primera regla expuesta, si vas a hacerlo bien, necesitas a quien maneje
mejor que tú estos temas, y para ello, un experto o una empresa especializada.
Los servicios que se incluyen
en el uso comercial de las redes sociales, va mucho más allá que la mera
difusión de los beneficios del producto/servicio o del uso de concursos con
premios por hacer algo en particular, y debe incluir desde la selección de la
red social, el establecimiento de métricas específicas, la atención al público,
en fin, un proceso sistemático para el aprovechamiento del social media, lo que
significa que no sólo debe saber usarla desde el punto de vista técnico (lo
cual puede hacerlo casi cualquiera), sino su aprovechamiento desde el punto de
vista comunicacional – comercial, y en este punto, no son muchos los que
realmente lo logran.
¿Cómo saber si se está ante
un experto o un vendedor de humo?, por supuesto, lo primero es quien lo
respalda (si es individual el servicio o si es una empresa especializada), y lo
segundo es su “historial” que puede incluir desde clientes anteriores o
actuales, publicación de artículos en portales relevantes, conferenciante invitado, entre otros elementos que puede encontrar en una búsqueda del perfil
en Google del Community Manager o su equipo.
Para concluir, esta regla se
resume fácilmente en: “busca a un experto para tener resultados profesionales.
Y un experto no lo es sólo porque él lo diga, sino por sus resultados”.
Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla