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martes, 17 de marzo de 2015

Responsabilidad Social: Productos, Empaques y Operaciones



Con la premisa dicha por Ghandi: "Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible", por delante, tocamos hoy el tema de los resultados materiales de una empresa que desee ser responsable socialmente hablando, y en este punto, pocas cosas más relevantes que el medio ambiente.

Si una empresa se declara ecológica o tiene políticas de responsabilidad social, debe reflejarse en sus productos, empaques y operaciones diarias. 

Vamos por pasos, el primer bien común entre todos es el ambiente, por lo cual asegurar productos y procesos que garanticen el menor impacto posible al mismo, es el paso inicial para medir la realidad del RSE.

El segundo, es la preocupación por la salud del consumidor, si el producto es malo para su propio consumidor, no importa las políticas de apoyo al ambiente o a otras causas plausibles, simplemente está creando un daño en su base de sustento, lo que lo hace insostenible en el tiempo. 

Sobre este punto (la salud del consumidor) hoy dos grandes empresas de consumo: una de bebidas azucaradas y otra de comida rápida, han creado campañas que invitan a una mejor calidad de vida, haciendo deportes y al mismo tiempo, han ido adaptando sus productos a ese enfoque responsable, reduciendo o minimizando el azúcar en sus productos, o la sal y el aceite en sus menús, creando opciones más saludables.   

Pero no debe entenderse como las únicas, los productos de limpieza que causen daños en la piel, ojos, pulmones u otros daños directos a sus usuarios no pueden mantenerse por mucho tiempo en un contexto social de vida saludable. 

Productos de calidad es un requisito necesario, entendida la calidad como sostenible, por eso, que no causen daños al ambiente ni al consumidor es un paso importante, pero no suficiente. 

Los procesos de creación del producto, son otra pata de la RSE: ¿generan daños al ambiente?,¿al personal que lo crea?, ¿de que sirve tener platos limpios y estar rodeado de un ambiente contaminado?. Por ello, unas políticas que permitan mejorar estos procesos y hacerlos cada vez menos contaminantes, tiene que ser un propósito de largo plazo, con resultados en el corto y mediano tiempo. 

Y la última pata de este trípode debe descansar en lo que soporta o cubre al mismo producto: ¿es un empaque retornable?¿ecológico?¿contaminante?¿venenoso?, en fin, toda empresa de consumo masivo, debe replantearse la mejor manera de presentar sus productos, respetando el medio ambiente y la propia salud de su consumidor. 

Hoy, entender a una empresa como responsable socialmente hablando debe basarse no solo en sus planes de apoyo y campañas de concientización, sino en su propia base de funcionamiento: en el impacto de sus productos, sus empaques y sus procesos. 

Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla

domingo, 18 de enero de 2015

La Responsabilidad Social y el Cambio Climático



También puede titularse esta entrada como: ¿qué debo hacer para evitar el cambio climático?, que este nos afecta a todos es evidente: desde incendios incontrolados, calores mayores a los acostumbrados, aumento del nivel de agua, menor cantidad de tierra fértil, reducción de los glaciares y un largo etc. 

Esta situación fue determinante para que los Estados crearan el famoso Protocolo de Kyoto, un acuerdo para implementar prácticas que permitiesen desacelerar el cambio climático o incluso, revertirlo, empezando por reducir rápidamente la emisión de los gases de efecto invernadero como medida de urgencia destinada a ralentizar el cambio climático. 

Hoy, en pleno 2015 sufrimos las consecuencias del poco acatamiento a dicho Protocolo y vivimos en tiempo real el efecto invernadero con su respectivo aumento de la temperatura en todos los rincones de la tierra, por eso, entender que la única forma de reducir esto es HACIENDO, pero no solo por parte de los Estados sino que se debe incluir a las empresas (empezando con las más grandes) y las personas como consumidoras y clientes de estas. 

Sin embargo, esa frase queda muy abierta (la de "hacer") y se termina convirtiendo en una obligación meramente moral y nada más, algo lejos de ser efectivo, por eso, a nivel mundial, se han creado distintos mecanismos para medir estas contribuciones, pero lo mejor es lo que PODEMOS hacer nosotros como ciudadanos (para obligar al Estado) y como clientes (para obligar a las empresas) es: 

  1. Comprar a empresas con claras políticas ecológicas o aquellas que eviten el cambio climático;
  2. Mejorar nuestros hábitos energéticos (preferir energía limpia sobre el carbón o el petroleo);
  3. Apoyar la causa de un medio sustentable, es decir, usar y dejar un mundo mejor que el que recibimos. 

Antes de continuar, te hago un pequeño resumen del efecto invernadero y sus consecuencias, y la mejor manera es por medio de un gráfico: 



Es decir, que una parte del calor queda dentro de la atmósfera, no sale y eso es igual a cocinar con vapor, es decir, aumenta la temperatura porque tienes dos vías de acceso al calor: por la acción directa del fuego y por la circulación de aire caliente (vapor) dentro del recipiente. 

Pero la emisión de gases con efecto invernadero también tiene otras consecuencias que viven actualmente algunas ciudades altamente contaminadas: 



Decirlo abiertamente, tampoco logra nada, salvo que estemos claro con respecto a cuales gases producen el efecto invernadero: Dióxido de Carbono, Metano, entre otros  



Y como se producen estos gases, es necesario conocer para poder empezar a tomar los pasos necesarios para reducir nuestro impacto en el mundo:  


Por eso, si queremos realmente ayudar a evitar la aceleración en el cambio climático, con la afectación a toda forma de vida conocida actualmente, debemos a presionar, reconocer y apoyar a los Estados, las empresas y los emprendedores que tenga unas claras y prácticas políticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, de forma inmediata. 

Un mundo mejor es posible, pero tiene que hacerse el cambio desde hoy: 



Este artículo fue patrocinado por P&G, pero lo publicado son exclusivamente mis opiniones personales. 

Fernando Fuentes Pinzón. 
www.emprendovenezuela.net
@emprendovzla


viernes, 20 de junio de 2014

La empresa: ¿basada en normas o en clientes?



Emprendedores y gerentes con una exitosa experiencia de negocios saben que las empresas que más prosperan son las orientadas hacia los clientes, aunque en  la práctica y según los empleados, muchas empresas brindan atención y servicio enfocadas más en sus normas y políticas.

En este sentido, podemos decir que hay dos tipos de empresas según la forma de atender a sus clientes:

1. Las que se comprometen de forma activa en lograr satisfacer y fascinar a sus clientes, y creen que esta es la clave de su éxito, en esta el discurso o lema de sus empleados será: "Déjeme ver cómo lo podemos ayudar", estas están enfocadas en el cliente.

2. Las que se relacionan con los clientes, principalmente, dentro de los límites de sus normas y políticas: en esta, el discurso o lema de sus empleados será: "nuestras normas no me permiten hacer más nada por usted", o "esa no es la política de nuestra empresa", estas están basadas en reglas, por encima del cliente.  

Por favor, no crea que subestimo las reglas. Por el contrario, creo que uno de los pilares de cualquier negocio exitoso y sustentable es el orden y la disciplina que aportan las normas, siempre y cuando se entienda que estas sirven para lograr la excelencia y sin tener al cliente como base de esta, es casi imposible. 

¿Qué tipo de empresa es la suya?

Para poder responder esta pregunta, debe enfocarse en su recurso humano y tratar de responder la siguiente pregunta: ¿Cómo sus empleados viven y practican la misión, la visión y los valores de su empresa en el día a día del trabajo?

Para tener una idea más clara sobre el tipo de atención que reciben tus clientes, responde las siguientes preguntas con un "sí" o un "no":

1. ¿Cree usted que las políticas y procesos de su empresa son la base esencial de su éxito?

2. ¿Tienes muchos clientes que creen que es muy difícil hacer negocios con su empresa debido a sus reglas?

3. ¿Los empleados que están más cerca de los clientes tienen que atender más quejas que manifestaciones de satisfacción?

4. ¿Los empleados que sugieren mejores formas de atender y servir al cliente suelen ser ignorados o "frenados" por sus jefes?

5. ¿Le parecen injustas e irritantes la mayoría de las quejas y reclamos de sus clientes?
  
• Si todas sus respuestas son "no", su empresa está verdaderamente muy orientada hacia los clientes.

• Si respondió afirmativamente a 1 ó 2 preguntas, significa que la mayor parte de su empresa se enfoca en los clientes, pero tiene importantes oportunidades de mejoras que debes encarar antes de que se transformen en amenazas y debilidades crónicas.

• Si tiene 3 ó 4 "sí", quizás está perdiendo muchas ventas y clientes, y necesita actuar con urgencia para cambiar el foco de la gerencia.

• Si todas sus respuestas son "sí", la rentabilidad de su negocio debe estar comprometida.

Para mejorar el foco en los clientes

Cualquier empresa puede desarrollar una cultura orientada al cliente con las siguientes tácticas:

1. La interacción humana directa es el mejor recurso para mantener los pies en la tierra con los clientes y conocer de verdad sus necesidades e inquietudes.

2. Aumente la comunicación cara-a-cara o el contacto telefónico con los clientes.

3. Cuidado con los excesos de correos electrónicos u otros medios digitales, que pueden resultar "fríos" para los clientes.

4. Si quiere hacer encuestas, esmérese en que sean una oportunidad para el trato humano directo, cálido y personal: un diálogo franco, aunque sea breve, puede ser una gran consulta.

5. Dedique tiempo a escuchar a los empleados que tienen más contacto directo con los clientes.

6. Convierta la escucha activa en un valor fundamental para su empresa, y entrene a sus empleados en el arte de hacer preguntas y escuchar empáticamente.

7. Establezca espacios en donde los empleados puedan hablar, sin temor, sobre todas las opiniones de los clientes.

8. Preste más atención a lo que dicen los clientes en las redes sociales, no sólo sobre su empresa y productos, sino también sobre la competencia.

9. Las redes sociales son grandes plataformas para dialogar y aprender de los clientes. Aprenda a leer entre líneas y a preguntar con humildad.

10. Incorpore clientes a sus reuniones corporativas. Invítelos a sesiones de trabajo en donde opinen sobre lo que les gusta y disgusta de su empresa, sus productos, servicios, y sus competidores.

11. Convierta el agradecimiento en parte fundamental de la atención de reclamos y sugerencias de los clientes. Así creará más compromiso en tomar en cuenta la voz del cliente y hacer cambios.

12. Informe a los clientes lo que su empresa hizo con sus sugerencias o reclamos: es una gran oportunidad para un agradecimiento especial.

Y debe estar abierto a seguir respondiendo: ¿Qué otra táctica cree usted que ayudaría a las empresas a mejorar su foco en los clientes?

Juan Carlos Jiménez
Autor del libro "Arte Supremo: 50 prácicas de buena atención al cliente"

Twitter: @jucarjim

martes, 8 de abril de 2014

¿Cómo calcular el punto de equilibrio cuando comercializamos un producto? (Colaborador)



Por: Miguel Ángel Frías
Ingeniero en Gestión de Empresa

¿Qué es el punto de equilibrio?

Es el nivel de ventas que permite cubrir los costos, tanto fijos como variables.  Dicho de manera más simple, es el punto en el cual la empresa no gana ni pierde, es decir, su beneficio es igual a cero.

 ¿Para qué sirve?

 Si el punto de equilibrio determina el momento en el que las ventas cubren exactamente los costos, entonces, un aumento en el nivel de ventas por encima del nivel del punto de equilibrio, nos dará como resultado algún tipo de beneficio positivo.

 Y así, una disminución ocasionará pérdidas.  Este cálculo es útil, al comienzo, para conocer el nivel mínimo de ventas a fin de obtener beneficios y recuperar la inversión. 

Para calcular el punto de equilibrio debemos conocer los costos que manejamos en nuestro producto.

En el siguiente cuadro podemos apreciar los distintos costos y esto nos permite aplicar el cálculo del punto de equilibrio, que es:

Pto. Equilibrio =              Costo Fijo Total
                                   Margen de Contribución

Costos
Producto A
Unidades a producir o vender
200
Total Costo Variable Unitarios
$1.000
Total Costos Fijos
$350.000
Precio de venta unidad
$3.000
Margen de contribución unitario
$2.000
Unidades mínimas a producir o vender (Punto de Equilibrio)
¿?

Entonces aplicamos la fórmula:

Pto. De Equilibrio = $340.000/$2.000 = 175

Entonces para cubrir nuestros costos debemos vender 175 unidades. Si vendemos 176 tendremos ganancia y si vendemos 174 productos tendremos pérdida.


¿Cómo calcular el punto de equilibrio cuando comercializamos más de un producto?
  

Es frecuente esta pregunta para aquellos emprendedores cuando desean determinar el punto de equilibrio de sus negocios, porque la gran mayoría venden más de un producto. Y normalmente en los cursos de capacitación se les enseña a calcular dicho punto de equilibrio con un solo producto.

Deseo ir explicando paso a paso el punto de equilibrio cuando vendemos más de un producto, a esto llamaremos Mezcla de Productos.

También deseo recordarles que determinar el punto de equilibrio nos ayuda a saber cuántas son las unidades mínimas a vender o producir para cubrir nuestros costos sin tener ganancias. De ahí porque se llama punto de equilibrio, equilibrio entre nuestros costos e ingresos.

Vamos a suponer que usted tiene un negocio en el cual comercializa 4 productos. Le asignaremos a los productos una letra para diferenciarlos.

Veamos el siguiente cuadro:

Costos
A
B
C
D
Unidades a producir o vender
20
25
55
70
Total Costo Variable Unitarios
$1.000
$2.500
$3.000
$4.000
Total Costos Fijos
$1.200.000

Precio de venta unidad
$2.000
$5.000
$7.000
$18.000
Margen de contribución unitario
$1.000
$2.500
$4.000
$14.000
Unidades mínimas a producir o vender (Punto de Equilibrio)
¿?
¿?
¿?
¿?

Explicare cada dato anotado en el cuadro:

Unidades a Producir: estas cantidades nacen o se derivan de las cantidades que usted va a producir, esta se basa en una decisión muy personal, en este caso de los 4 productos que usted produce y comercializa los productos C y D el nivel de producción es más alto porque son los productos que tienen más salida. Debe fijarse qué productos ha vendido con mayor éxito por la demanda de mercado.

Total Costo Variable Unitario: esto indica cuánto le cuesta producir dicho bien (producto), estos costos están relacionados directamente con la producción, por ejemplo: materias primas involucradas para fabricar el producto.

Total Costos Fijos: los costos fijos son invariables, independiente que produzca y venda este costo lo tendrá igual, recuerde que a este corresponde, los costos de pagos básicos de servicios, alquiler, sueldos.

Precio de Venta: es el valor al cual desea vender su producto, obviamente antes de fijar el precio de venta se informará para saber cuál es el precio de venta de su competencia y cuánto está dispuesto el cliente a pagar por este.
Margen de Contribución: esta es la ganancia que usted recibe por cada producto que venda. No es otra cosa que al precio de venta usted le resta el costo variable.

Unidades mínimas a producir o vender (Punto de equilibrio): es conveniente precisar que no podemos calcularlo porque son varios productos (y no uno solo) y para esto debemos trabajar con promedio y ponderaciones.

Ahora, que he explicado los componentes de este cuadro, vamos a ir paso a paso para determinar el punto de equilibrio para la mezcla de productos.

Primer paso:

Debemos sumar el total de la cantidad de productos a vender, esto nos ayudará a determinar el porcentaje de participación de cada producto que nos permite dar el segundo paso:

A. = 20 unidades
B. = 25 unidades
C. = 55 unidades
D. = 70 unidades
       170 totales de unidades a producir

Segundo paso:

Debemos saber el promedio de participación de cada producto correspondiente al total de unidades a producir (170 unidades). En otras palabras, debemos saber cuál es el porcentaje de las 20 unidades del producto “A” respecto al total de las 170 unidades a producir.

Para saber esto, debemos efectuar el siguiente cálculo, aplicando la regla de tres simple:

Decimos que 170 es igual al 100%, y la pregunta es saber las 20 unidades de A, a qué porcentaje equivale.

Veamos, como lo hacemos con cada producto:
Producto A:
170 = 100%    =20 x 100 dividido por 170 = 11,7 lo aproximamos y queda 12%
 20        X

Producto B
170 = 100%   = 25 x 100 dividido por 170 = 14,7 lo aproximamos y queda 15%
 25        X

Producto C
170 = 100%   =50 x 100 dividido por 170 = 32,3 lo aproximamos y queda 32%
 55        X

Producto D
170 = 100%   =70 x 100 dividido por 170 = 41,1 lo aproximamos y queda 41%
  70        X

Voy a explicar sobre la aproximación de un numero decimal: cuando la cifra decimal es igual o mayor a 5, se le debe sumar 1 unidad al número que va antes de la coma (,), y si es menor simplemente se elimina, por ejemplo:

2,5 = 3
2,98 = 3
1,56 = 1,6 = 2
7,2 = 7
6,34 = 6


Nota importante: es muy importante que al sumar los resultados nos debe dar igual a 100%. 

12%+15%+32%+41% = 100%

Tercer paso:

Como tenemos cuatro márgenes de ganancias (márgenes de contribución) diferentes debemos sacar un solo promedio de estos. A esto llamaremos Margen de Contribución Ponderada, lo que vamos hacer es multiplicar el margen de ganancia de cada producto por el porcentaje de participación inicial de los productos, suena complejo, pero ya verás que es fácil:

Recordemos:
Producto
Margen de
contribución
Porcentaje de
participación
A
$1.000
12%
B
$2.500
15%
C
$4.000
32%
D
$14.000
41%


Realicemos el ejercicio para cada producto:

Producto A:    $1.000   x 12% = $   120
Producto B:    $2.500   x 15% = $   375
Producto C:    $4.000   x 32% = $1.280
Producto D:    $14.000 x 41% = $5.740
    Total $7.515

Este valor ($7.515) es el Margen de Ganancia Ponderado.

Cuarto paso:

Ya nos queda poco para saber cuál es el punto de equilibrio para la mezcla de productos de nuestro negocio. (Así que paciencia…)

Lo que necesitamos saber ahora es el Punto de Equilibrio General, y con esto estamos a un paso de solucionar nuestro cálculo.

Nuestro negocio tiene como Total de Costos Fijos $ 1.200.000 y este lo vamos a dividir por el Margen de Ganancia Ponderado que acabamos de determinar ($7.515), lo realizamos de la siguiente forma:

$1.200.000 dividido por $7.515 = 159.680638722

Nota importante: Este número es sumamente importante y le, pido por favor, que NO LO APROXIME o REDONDEE, trabaje con este tal cual como aparece.

Quinto paso:

Llegamos al último paso, así que felicitaciones. Con este número que le llamaremos Punto de Equilibrio General (y el que no debo aproximar, no se olvide). Vamos a determinar cuál es la cantidad mínima a vender de cada producto para cubrir nuestros costos sin tener ganancias.

Lo que nos corresponde realizar finalmente es multiplicar el porcentaje de participación de cada uno de nuestros productos (que descubrimos en el segundo paso) con el Punto de equilibrio General (que encontramos en el cuarto paso).

Apliquemos la operación para cada producto:

Producto A: 12% x  159.680638722 = 19
Producto A: 15% x  159.680638722 = 24
Producto A: 32% x  159.680638722 = 51
Producto A: 41% x  159.680638722 = 65

Costos
A
B
C
D
Unidades a producir o vender
20
25
55
70
Total Costo Variable Unitarios
$1.000
$2.500
$3.000
$4.000
Total Costos Fijos
$1.200.000

Precio de venta unidad
$2.000
$5.000
$7.000
$18.000
Margen de contribución unitario
$1.000
$2.500
$4.000
$14.000
Unidades mínimas a producir o vender (Punto de Equilibrio)
19
24
51
65

Las cantidades en rojo son las unidades que deberíamos vender (19 del producto A, 24 del producto B, 51 del producto C y 65 del producto D) para poder cubrir el total de nuestros costos. Si usted vende productos sobre estas cantidades (que están de color rojo) podrá comenzar a tener ganancias, si vende menos de dichas cantidades comenzará a tener pérdidas, porque no cubrirá sus costos.


Este ejercicio aplíquelo a su negocio, guíese por los pasos que se dieron. Seguramente usted vende mucho más productos, entonces se pregunta cómo hacerlo. Le sugiero que analice de todos los productos que venden y seleccionen los que más venden, lo que más tienen salida y con estos realice el ejercicio.

Cuando se realiza este cálculo por primera vez se ve complejo, pero al realizar el ejercicio en forma continua y memoriza cada paso… usted verá que no es tan complejo, este es un proceso mecánico, al efectuarlo continuamente lo dominará.

Como emprendedor es sumamente importante conocer el punto de equilibrio de su negocio, pues muchas veces los emprendedores trabajan bajo este punto y en vez de trabajar para obtener ganancias trabajan a pérdidas.



PD: Cualquier consulta, no dude en escribirme al correo miguelfriasponce@hotmail.com