Encuéntranos en Google+.
Mostrando entradas con la etiqueta finanzas personales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta finanzas personales. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de julio de 2016

Padre Rico, Padre Pobre: Principios básicos



Padre Rico, Padre Pobre de Robert Kiyosaki, es un libro básico en el camino del emprendedor, el mismo si bien no tiene fórmulas o pasos que seguir, sí establece una serie de principios y creencias que permiten empezar a visualizar emprendimientos y una vida sin necesidad de jornadas laborales. 

Por ello, si no lo has leído, debes hacerlo si planeas iniciar un negocio y si ya tienes el emprendimiento, leerlo te ayudará a confirmar algunas creencias que ya puedes intuir. 

El libro es un relato fabulado de como Kiyosaki fue haciendo dinero, y de los modelos (personas) que siguió. 

Comparto algunos principios con los que estoy totalmente de acuerdo (hay otros, con los que no lo estoy, pero es cuestión de leer el libro y obtener sus propias conjeturas): 

1. Construye activos: Activo es todo lo que te genere ingresos y pasivos es todo lo que cueste dinero. 

2. No tengas un ingreso único: esto es el mejor consejo del libro, NO puedes depender solo de un salario, ni de dos, lo que necesitas es tener afluentes de ingresos varios, que no necesariamente requieran de tu tiempo directo como: inversiones, propiedad intelectual, asociaciones, etc. 

3. Invierte en educación: Y en particular, en educación financiera, educarse nunca está mal, ya que si el contenido no es útil en ese momento, lo puede ser en un futuro, o por lo menos, usar el curso, como medio para conocer a otros con intereses comunes, lo que puede crear mejores contactos futuros. 

4. Escuche consejos de quien admire: Todos tienen consejos que dar, sobre todo no solicitados, pero si usted tiene claro a quien admira, pídale consejos a esa persona o intente entrar en su círculo, uno es uno mismo y los amigos o contactos que tiene. 

5. No trabaje por dinero: Lo que quiere decir es que no convierta su tiempo en horas para negociar, ya que perderá su activo más importante: el tiempo. Los que trabajan por dinero (asalariados que cumplen horario) entran en un espiral de "mas ingresos, más gastos", y eso es el comienzo del fin de la independencia financiera. Pero no significa que es malo, simplemente que no tiene el espíritu emprendedor, lo que implica cierto gusto por el riesgo. 

6.  Aprenda a manejar el riesgo: A diferencia de un empleo, que es relativamente seguro (con énfasis en lo de relativo, porque la empresa puede dejar de funcionar o eliminar muchos puestos de trabajo), el emprendedor y el inversionistas deben correr riesgo de perder lo invertido en algunos de sus negocios o proyectos financieros, si no puede vivir con ello, es mejor no emprender. 

7. No gaste todo su ingreso: De la mano de "construye activos" va este principio, de su ingreso aparte un poco para seguir invirtiendo o diversificando sus entradas o activos. Aunque Kiyosaki recomienda diversificar poco y más bien especializarse en una rama (la de él, son los bienes raíces), la verdad es que al diversificar se refiere que en vez de tener dos casas, tenga tres o una casa y un edificio, como ejemplo. 

8. Sea independiente financieramente hablando: Kiyosaki emplea un "método" para medir su independencia, pregúntese: ¿si pierde el empleo hoy, cuantos días podrías resistir sin tener otro ingreso?, mientras menos tiempo pueda hacerlo más rápido debería ocuparse de mejorar sus ingresos (activos) y reducir sus gastos (pasivos).

9. Aprenda leyes: Sobre todo las de corporaciones (recomienda que casi todos los activos reposen en manos de empresas y no como patrimonio personal) y leyes impositivas, ya que podría descubrir lagunas o recursos que le permitirían ahorrar mucho dinero en impuestos. 

Estos entre otros muchos consejos y parábolas que presenta, si estas interesado dejo un vídeo un poco más explicito sobre "Padre Rico, Padre Pobre", pero nada sustituirá su lectura directa, la cual recomiendo ampliamente: 


martes, 10 de febrero de 2015

El Cuadrante del Flujo de Dinero de Robert Kiyosaki






El autor Robert Kiyosaki es mundialmente conocido por su obra más popular: "Padre Rico, Padre Pobre", donde expone dos visiones de la vida: una que conduce a la pobreza y otro, por supuesto, a la hipotética riqueza. 

Si bien el libro es un excelente manual para aprender un poco de finanzas personales, sus afirmaciones son algo simplistas y por ende, fácil de revocar, salvo en uno: El cuadrante del Flujo de Dinero, que creo su mayor aportación. 

En este Kiyosaki explica que existe un cuadrante que podemos separar en valores: los que quieren seguridad por encima de otros factores y los que privilegian la libertad. 

En el área de la SEGURIDAD (colocados a la izquierda del cuadro), tenemos dos sujetos: 

1. E de Empleado: este negocia su tiempo y esfuerzo por dinero, requiere de capacitación académica (como prueba de sus destrezas), trabaja para un sistema y su mayor motivador es tener la certeza de recibir un salario seguro. Mientras más tiempo venda, más ingreso tendrá, lo que perjudica otros factores como: familia, amigos y hobbys. 

2. A de Autoempleado: Dueños de pequeños negocios, donde normalmente da empleo a sus propios familiares o es freelance, asi que solo tiene trabajo por destajo. Parte del valor que solo él puede hacerlo bien, así que su mayor motivador es el trabajo bien hecho con cierto sentido de libertad, aunque no real, ya que siempre dependerá de su tiempo dedicado al esfuerzo. Si no trabaja de forma directa en el negocio o con el cliente, no podrá obtener ingresos, por lo cual el tiempo es igualmente que el anterior muy limitado. 

Ambas personas tienen ingresos lineales: a mayor tiempo invertido, mayor ingreso. Trabajan y dan su tiempo a cambio de dinero. 

Están condenados a la pobreza o en el mejor de los casos a ser clase media (sin derecho a enfermarse, ya que no podrá seguir tranzando su tiempo por dinero) y a una pensión miserable. 

Mientras, los que privilegian la LIBERTAD (colocados a la derecha del cuadro), los clasifica en: 

1. D de Dueño: En esta clasificación incluye a los propietarios de empresas grandes (más de 500 personas), cuyo valor principal es la Independencia Financiera, y para lograrlo han formado un sistema que no requiere de su tiempo en proporción a un pago, sino a un equipo sobre el cual delega trabajo. Normalmente se rodea de gente brillante y les paga en proporción, para que el Dueño no tenga que estar todo el día en la empresa. Se habla de ingreso residual, porque no depende de la acción del propietario.  El mismo puede ausentarse cuando quiera y eso permite dedicarle a la familia, otros negocios o sus propios hobbys.  

2. I de Inversionista: Este sujeto es quien tiene un capital para invertir o apoyar las ideas de otros. Logra por medio de dicha inversión que otro trabaje para él sin ser propietario de una empresa, con toda la carga de responsabilidad asociada a esta. Es decir, se lleva lo mejor sin necesidad de invertir tiempo o haciéndolo poco en comparación con las otras tres opciones. Es quien tiene mayor libertad y tiempo disponible para dedicarle a sus propios intereses. Es el mayor ejemplo de: "poner el dinero a trabajar para uno, y no uno para el dinero". 

Una interesante reflexión sobre todo por los motivadores y las valores que se defienden en cada uno de estos sujetos. Un gran aporte de Kiyosaki para entender nuestra relación con nuestro mundo financiero. 

¿Y tú, ya sabes cual valor te mueve o a cual letra del cuadrante perteneces?. 

Fernando Fuentes Pinzon
@emprendovzla


miércoles, 27 de agosto de 2014

5 reglas de oro para multiplicar su dinero



Basado en el libro "El Hombre más rico de Babilonia" de George S. Clason, uno de los libros más exitosos sobre finanzas personales, y que aún hoy tiene vigencia en su gran mayoría, presentamos una adaptación de sus famosas "cinco leyes del oro":

1. "El oro viene gustosamente y en cantidades crecientes a cualquier hombre que separa no menos de un décimo de sus ganancias para crear un patrimonio para su futuro y su familia". 

En términos más simples, el ahorro en un bien o moneda segura (como el dolar o el propio oro), permite crear una bolsa que poco a poco nos pueda representar un patrimonio suficiente para asegurarnos el futuro, basado en cambiar el diez por ciento (10%) de nuestro ingreso mensual en la moneda que recibamos (bolivares, pesos, etc).

Ahorrar en monedas fluctuantes es mal negocio, ya que pierde valor y no se puede crear patrimonio, que es un trabajo de mediano a largo plazo. 

Esa regla es aplicable al emprendedor que pregunta: ¿De donde saco dinero?, fácil, de tu propio esfuerzo apartando un porcentaje mensual y convirtiéndolo en moneda dura, pero, por un tiempo y con una meta determinada: inversión.  

2. "El oro trabaja gustosa y diligentemente para el sabio poseedor que le encuentra empleo redituable, multiplicándose como los rebaños del campo". 

El ahorro es importante para crear un capital de inversión, porque el propósito de las finanzas es aumentar el patrimonio, y ello se hace a través de inversiones de diversa índole: emprendiendo, ayudando a otros a emprender, comprando acciones, comprando bienes, adquiriendo servicios financieros, etc.

Un dinero ahorrado bajo el colchón no hace nada, debe estar en el mercado produciendo dinero para su dueño, y según la propia metáfora del libro, mientras más "ovejas" (dinero) se encuentre con otras "ovejas" (otros inversionistas o emprendedores) más se multiplican (porque aumentan las opciones de inversión y las personas dispuestas a trabajar). 

3. "El oro se adhiere a la protección del poseedor precavido que lo invierte bajo el consejo de hombres sabios en su manejo". 

El tacaño que prefiere no invertir en su propia educación o en la asesoría de expertos, pierde pronto las oportunidades de aumentar su dinero, por no pensar que puede perderlo por haber tomado malas decisiones. 

El costo de expertos que manejan inversiones o que dan asesoría, debe ser pagado con el aumento del capital de quien lo contrata, en caso que eso no se dé, puede cambiar a estos, pero el costo de equivocarse por no saber, es siempre mayor que el de invertir en unas buenas recomendaciones. 

Es muy fácil decidir mal y despilfarrar una fortuna, normalmente cuando se herada o se recibe sin mucho esfuerzo.

4. "El oro huye del hombre que lo invierte en negocios o propósitos con los cuales no está familiarizado o que no son aprobados por aquellos hábiles en su conversación". 

Si bien el principio de "a mayor riesgo, mayor ganancia" es aplicable, la realidad es que en un alto número es sólo aplicable a los emprendedores o inversionistas que logran recuperar su capital y obtienen beneficios, que según las estadísticas 7 de cada 10 emprendedores han cerrado sus puertas antes de cumplir 5 años, lo que significa que en el mundo real, la mayoría de los casos sucede lo inverso: "a mayor riesgo, mas oportunidad de perder capital". 

Si quieres conservar el dinero, debes familiarizarte (con poco capital o riesgo primero) en donde vas a invertir y rodearte de asesores con conocimiento en el área de inversión para poder tomar una decisión, y luego, ir subiendo paulatinamente, bajo la premisa que nunca se debe poner "todos los huevos en una sola cesta".  

5. "El oro huye del hombre que lo fuerza a ganancias imposibles, o de quien sigue los seductores consejos de embaucadores e intrigantes, o de quien confía en su propia inexperiencia y en románticos deseos de invertir". 


Los "cantos de sirena", esos que prometen ingresos sin necesidad de trabajar o saber como hacer, que prometen altísimos retornos (superiores al 100%) en poco tiempo, deben ser eludidos por parte de quien desea mantener su patrimonio o incluso, si aumentarlo. 

Pero no significa ignorarlos y dejar pasar la oportunidad, significar estudiar, consultar y pensar objetivamente, conociendo el manejo de finanzas personales, si esa inversión debe tomarse o dejarse pasar. 

Nada peor, como bien lo dice el "hombre más rico de Babilonia" que alguien que invierte el capital por amor y espera un retorno económico, para ello, debe conocer, asesorarse, comparar y razonar, antes que llevarlo al plano afectivo, y así poder ser "más rico" cada año. 

Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla