En el artículo anterior comentábamos lo que podía entenderse como CRM (puede leerlo en este enlace), por ello, hoy publicamos los cuatro (4) pasos para
llevarla a cabo de forma efectiva:
1. Identificar
al cliente: es necesario saber quiénes son, independiente
de los canales por los cuales mantiene contacto con la empresa (sitio web,
tienda física, ventas por correo o catálogo,etc.) Esta información se debe almacenar
debidamente.
2. Diferenciar
al cliente: tras identificarlo, es preciso conocer al
cliente. No importa cuál sea el servicio otorgado, el cliente tiene que sentir
que es un buen cliente, que es importante para la empresa, y esto puede
lograrse por medio de la diferenciación.
3. Interactuar
con el cliente: si ya se ha podido identificar y diferenciar, en
este punto debe procurarse mantener un contacto constante con el cliente. Esto puede lograrse bien sea con ofertas que
puedan interesarle o también con el
envío de información que el consumidor considere importante.
4. Ajustar el producto o servicio al usuario: esto es abarcar de manera eficiente sus necesidades o intereses.
Es necesario que haya una integración total y un excelente
funcionamiento de los pasos anteriores, es básicamente, ofrecer (dentro de
lo posible) los productos o servicios que más se adecuen al cliente.
El CRM
es provechoso para todas las empresas debido a que puede brindar al cliente un trato personalizado, además, al llevar a
cabo el marketing one to one (uno a
uno), por ello, es posible ganarse la lealtad del consumidor pues se logra hacerlo sentir
único e importante para la empresa o marca.