Muchos al levantarnos por la mañana, tendemos
a mirar por la ventana para saber cómo se presentará el día: nublado, frio, soleado,
caluroso, etc. En otras ocasiones nuestro día se ve afectado por un mal trato
que hemos recibido camino a nuestro trabajo; un empujón de alguien que nos pasa
a llevar, una mala palabra… y el incidente no lo olvidamos hasta cuando
llegamos a casa y contamos a nuestra compañera lo sucedido. La frase típica:
¡un individuo me echo a perder el día!
Es fácil detectar si somos o no una persona
reactiva, y es simple el poder deducirlo, generalmente nuestra actitud la
determinan agentes externos y obviamente las decisiones que siguen son en
función de este hecho. Si pudiéramos visualizar a una persona reactiva,
observaríamos que carga en su espalda una “mochila ajena”.
Un verdadero emprendedor, por lo común no es
reactivo. Las decisiones que debe tomar nacen desde su interior hacia afuera.
No carga “mochilas ajenas”.
La persona reactiva, por lo general, su
actitud es dominada en función de aspectos emocionales. Si lo saludan al llegar
a una reunión se siente inmediatamente aceptado, si sucede lo contrario se
pone a la defensiva. Culpa a los demás
por sus propios errores.
La procrastinación es otro factor que
determina si una persona puede llegar ha convertirse en emprendedor o no. ¿Qué
significa esta palabra tan extraña? Le daré un par de ejemplos y lo entenderá
con mayor facilidad. Ha escuchado a su esposa, amiga o familiar decir: ¡Te
prometo que el lunes comienzo mi dieta!, o este otro: cuando la esposa le
indica a su esposo, mientras este ve un partido de futbol por televisión,
¿Puedes ver la llave del lavaplatos que tiene una gotera? Y el responde, cuando
finalice el partido de futbol la veré, ¿te parece? Después de un tiempo hay que
llamar al plomero porque ya no es gotera sino un chorro de agua que inunda la
cocina.
Efectivamente, la procrastinación, es como lo
indican algunos psicólogos, la manía de postergar todo aquello que podemos
realizar.
Entonces cuando comento a mis alumnos, qué es
un emprendedor, les indico que es aquella persona que es proactiva, que su
comportamiento no se basa en emociones, sino más bien en principios. Estos
principios no son transables, sabe diferenciar lo bueno de no malo. Es una
persona que se caracteriza por el desarrollo de sus habilidades blandas.
Es
increíble que aun en algunas universidades o institutos profesionales o
técnicos no desarrollen asignaturas que estén orientadas a desarrollar las
famosas habilidades blandas: liderazgo, honestidad, responsabilidad,
credibilidad, transparencia. Han estado preocupadas (estas organizaciones) en
entregar habilidades duras a sus alumnos: conocimientos técnicos, científicos.
Se pueden
identificar ciertas cualidades que se asocian con la idea de un emprendedor o
emprendedora:
- Confianza en uno mismo, ser capaz de
sobreponerse a situaciones adversas
- Constancia, capacidad para perseverar en el
logro de un objetivo
- Capacidad de autocrítica que permita aprender
de los errores y aciertos
- Prudencia para no entramparse en situaciones
demasiado complejas
- Tener creatividad y capacidad de innovación
- Saber hacer, capacidad para generar
distinción en el trabajo, formarse en conocimientos y habilidades para trabajar
en algo concreto
- Financiación suficiente o capacidad para
identificar oportunidades
Si usted desea emprender y tener éxito en
esta área, le aconsejo que evite dos aspectos que le pueden ocasionar que su
sueño se transforme en pesadilla:
¡Evite procrastinar y ser reactivo!
Mañana, cuando se levante por la mañana mire
cómo amaneció el día, si se presenta soleado, sonría y si amaneció nublado y
frio, también sonría, y abríguese. Si alguien lo mira mal o lo pasa a llevar al
chocarlo, no recoja la mochila de esa persona, deje que él la cargue.
Finalmente, el resultado del día, si quiere
que sea bueno o malo, depende de usted. El llegar ha convertirse en un
emprendedor exitoso depende únicamente de su capacidad y esfuerzo.
Consultor PyMe
@miguelfriasp